La arboricultura es el estudio de los arboles y de todo lo que pueda tener relación con ellos. En las definiciones del diccionario acerca de la agricultura, la silvicultura y también de la arboricultura, encontramos la palabra «cultivo» como la base de estas ciencias. Por tanto, son ciencias que estudian las relaciones de provecho que quiere tener el hombre sobre los vegetales. Estas relaciones pueden establecerse de muchas formas y con gran variedad de matices, pero lo que hay que saber es que generalmente los árboles sacan poco provecho de ellas. En una observación objetiva de la realidad, los árboles no necesitan a los seres humanos para nada o casi nada; reconocer desde la humildad esta certeza podría ser un buen punto de partida para relacionarnos con ellos.
Algunos beneficios que nos proporcionan son: Capturan el CO2 atmosférico y lo convierten en oxígeno. Ayudan a resfrescar el medioambiente.
Nos protegen de la radiación ultravioleta del sol. Retienen las partículas de polvo que flotan en el aire. Funcionan como amortiguadores de ruido. Evitan sequías e inundaciones. Protegen el suelo y evitan la erosión.








